Muchas familias quieren mudarse a vivir a Estados Unidos y escuchan que existe una visa llamada EB-5 que permite explorar esa posibilidad por medio de una inversión. El punto importante es entender el cómo: no se trata de comprar cualquier propiedad y ya, sino de entrar en un proceso formal que requiere estructura, revisión legal, documentación del origen de los fondos y una inversión elegible dentro del programa. En muchos casos, esa inversión puede estructurarse a través de vehículos o proyectos vinculados a activos inmobiliarios, pero siempre dentro de una ruta que debe revisarse caso por caso con abogados migratorios y profesionales calificados